viernes, 17 de septiembre de 2010


La teoría de la oferta y la demanda señala que existe una relación inversa entre precio y demanda. Esto es, cuando el precio de un bien sube, la demanda baja. Sin embargo, existe un tipo de bienes que no se ajusta a esta regla. Estos bienes son llamados Giffen, y muestran una pendiente positiva. Esto significa que cuando el precio del bien sube, también aumenta la demanda.
A raíz de que en uno de mis exámenes del curso la mayoría de las preguntas trataba sobre los bienes Giffen, y dado mi muy limitado entendimiento por su naturaleza y funcionamiento, he decidido hacer este ensayo para expandir mi conocimiento de los mismos. Así, la próxima vez que se me examine en la materia, podré tener una calificación más alta.
En este ensayo, explicaré el funcionamiento de los bienes Giffen. Cómo surgieron, y por qué es posible su existencia a pesar de la ley de la oferta y la demanda. Primero explicaré como es el funcionamiento de dicha ley. Después, expondré cuales son las condiciones para que los bienes Giffen existan. Así mismo, pondré ejemplos de la vida real donde se han encontrado bienes que tienen un comportamiento Giffen, así como ejemplos de bienes que se podría pensar que son Giffen, pero no lo son.
Para la realización de éste trabajo, me documenté sobre la materia a través de libros electrónicos. De ésta manera obtuve lo mejor tanto del internet como de las bibliotecas: la facilidad de trabajo y amplitud cibernética, y la validación de los conocimientos expuestos que solo puede ser encontrado en los libros. Así mismo, las páginas oficiales de organismos, gobiernos y universidades, me brindaron los datos duros para la realización de los ejemplos.
Sin embargo, este es un tema que requiere de muchas horas de investigación y desarrollo. En aras de la brevedad y por la limitación del tiempo, mucha información que podría expandir la exposición de este tema ha quedado fuera. Sin embargo, he puesto mi mayor empeño para que la síntesis mantenga la información pertinente
Conocer excepciones de las reglas económicas puede traer un mejor entendimiento de las mismas. Cuestionar la generalidad de éstas leyes ha ocasionado que se encuentren nuevos modelos de comportamiento económico. Es así como el conocimiento de las ciencias económicas evoluciona.




La teoría de la oferta y la demanda
Alfred Marshall fue el primero que hablo sobre la relación que existe entre la cantidad y el precio de un producto. Esta observación fue publicada en 1895 dentro de su obra Principios de Economía. Tal teoría dicta que si el precio de un bien aumenta, entonces la cantidad que se demanda disminuye. En caso contrario si el precio de un bien disminuye, la cantidad demandada aumenta.
Un caso que ejemplifica ésta teoría podría ser el siguiente: supongamos que las rosas cuestan 10 pesos cada una. Supongamos, también, que los consumidores tienen solamente $50.00 para gastar en rosas. Entonces, cada consumidor puede comprar 5 rosas para su enamorada(o). Pero, ¿Qué pasaría si las rosas cambian de precio? Suponiendo que no se pueden comprar medias rosas, ni fracciones de las mismas, si las rosas suben de precio a $20.00, los consumidores solo podrán comprar (en términos reales) 4 rosas. Por el contrario, si el precio de las rosas baja a $5.00, el consumidor puede comprar 10 rosas.
Entonces, la cantidad demandada será igual a la cantidad de dinero que se está dispuesto a pagar. En la gráfica 1, la cantidad demandada está representada en Y, y el precio en X. Se puede observar también, que en ésta gráfica la curva tiene una pendiente negativa; cuanto más suba el valor de x más disminuya

Gráfico 1
Para analizar los bienes Giffen, también debemos de hacer uso tanto del concepto de utilidad como de los tipos de bienes. De la utilidad, podemos decir que es la relación que tiene un bien con el nivel de satisfacción del consumidor. La utilidad marca las preferencias que se tienen entre dos bienes a escoger. Las elecciones estarán sujetas tanto al límite presupuestal del consumidor como de la utilidad de los bienes que éstos le den.
Los tipos de bienes pueden venir clasificados de acuerdo a su relación con la utilidad del consumidor o de acuerdo a su comportamiento ante los efectos ingreso y sustitución. A diferencia del primer ejemplo mostrado, es necesario establecer la conducta del consumidor cuando tiene otra opción en el mercado. Por ejemplo, las rosas no es el único bien que un enamorado le puede dar a su amada, ya que se puede comparar éste bien con, por ejemplo, chocolates o cartas cursis. 
De acuerdo a la relación entre el bien y la utilidad, los bienes pueden clasificarse en inútiles, males económicos, sustitutos perfectos y complementos perfectos. Los bienes inútiles son aquellos que no incrementan la utilidad al incrementar su consumo, por lo que sólo se aumenta la utilidad al aumentar el consumo del segundo bien (Nicholson lo ejemplifica comparando los molinillos de humo con la comida, siendo los molinillos completamente inútiles) Los males económicos son aquellos que no son de utilidad para el consumidor, pero deben obtenerse en aras de consumir un producto que sí incremente la utilidad (como por ejemplo, las chicas interesadas son un mal económico que se tienen que soportar al comprar un Ferrari). Los sustitutos perfectos son dos bienes que le dan al consumidor exactamente la misma utilidad, un ejemplo podrían ser el té y el café. Por último, los complementos perfectos son dos bienes que se tienen que consumir juntos, ya que la utilidad solamente aumenta de ésta forma (por ejemplo guitarras y cuerdas)
De acuerdo a la relación entre los bienes y los efectos sustitución e ingreso (siendo el efecto sustitución el cambio en los precios y el efecto ingreso el cambio en la renta de los consumidores) existen dos clasificaciones: los bienes normales y los bienes inferiores. Los bienes normales son aquellos que se consumen en mayor número a medida que aumenta el ingreso. Por ejemplo, si una persona tiene más dinero, es probable que consuma más discos compactos y películas. 
Los bienes inferiores, por otro lado, se dejan de consumir cuando se tiene un mayor ingreso. Un ejemplo de bienes inferiores es el uso de autobuses; si una persona tiene ahora un mayor salario, es probable que cambie el autobús por un carro deportivo. Los bienes inferiores le causan una menor utilidad al consumidor, por eso se dejan de comprar.
Bienes Giffen
Marco Teórico
Alfred Marshall también introdujo el concepto de bienes Giffen en su libro Principios de Economía, atribuyéndoselo al economista inglés Robert Giffen. Un bien Giffen es un bien que muestre una pendiente positiva: esto es, que a medida que va aumentando su precio su demanda también aumente. Ésta puede parecer una excepción muy rara a la ley de la oferta y la demanda, pero existen cazos donde se han llegado a presentar bienes que así se comportan.
Los bienes Giffen deben tener ciertas características para ser considerados como tales. El primero de ellos es que tienen que ser bienes inferiores. Los bienes Giffen están sujetos al efecto sustitución: entre más aumente el precio del bien, mas se demanda. El precio es lo que determina la demanda y no el ingreso del consumidor.
Esto es importante, ya que debido a la descripción del bien Giffen, uno podría pensar que los bienes de lujo son bienes Giffen. La creencia popular es que si un bien es caro, entonces es más deseado. También se cree que si el bien empieza a bajar de precio, entonces el atractivo que tenía antes (ser un bien caro y poco asequible, símbolo de superioridad) también caerá.
Esto puede demostrarse como falso en el siguiente caso. Supongamos que un yate cuesta 1 millón de libras esterlinas. En Inglaterra, solamente existen 10 personas con el poder adquisitivo de comprar un yate a ese precio. A estos ricachones les gusta comprar yates caros para restregárselos en la cara a sus amigos pobres. Si el precio de los yates bajara al mísero precio de diez mil libras, entonces habrán 100 clase-medieros que podrían comprar yates. Los yates son bonitos, por lo que los clase-medieros los compran. Supongamos que los ricachones, indignados porque se otrora juguete está en manos del proletariado, se niegan a comprarlo. Esto se conoce como el efecto snob.
Ahora en el mercado, en vez de demandarse 10 yates, se demandan 100. La demanda total de yates ha aumentado. Sólo ha disminuido en una clase social específica. Inclusive, si los ricachones se abnegaran a comprar yates, en el mercado existiría una demanda de 110 yates. Por lo que se ha visto en este ejemplo, los bienes de lujo no podrían considerarse como bienes Giffen, ya que no cumplen con la característica de disminuir la demanda cuando disminuye el precio.
Este ejemplo nos muestra la primera característica que un bien Giffen debe tener: debe ser considerado un bien inferior. Entonces, el efecto del bien Giffen sólo se puede dar bajo el efecto sustitución. ¿Por qué un bien inferior en vez de un bien normal? A través de los siguientes ejemplos, se mostrarán las razones.
Ejemplos de bienes Giffen.
El ejemplo clásico de un bien Giffen es el de las papas durante los años de 1845 a 1849. Durante esta hambruna, el precio de las papas subió debido a la escasez. Las familias decidieron entonces reducir su consumo de carne y empezar a consumir más papas. Cabe mencionar que eran familias de escasos recursos; no tenían un bien más barato que las papas, y el precio de la carne también subía. El aumento en el precio de las papas también disminuyó notable su poder adquisitivo, aumentando la restricción presupuestal.
Desafortunadamente, el único año del que se tienen datos es de 1847. En el libro The history and social influence of potato, Salaman, Burton y Hawkes exponen dichos datos, pero desafortunadamente, no pude tener acceso a tal libro. Sin embargo, trataré de exponer tal evento con datos imaginarios.
Imaginemos, pues, que una familia pobre debido a su condición solamente puede comprar papas, que no son mucho de su agrado, y en una notablemente menor proporción carne. La familia solo tiene $85.00 para gastar. Supongamos que un kilo de papas cuesta $5.00 y un kilo de carne $30.00. Siendo P las papas y C la carne, el límite presupuestal quedaría dado como:
5p+45c=80
En este caso, la familia puede comprar un kilo y medio de carne (que serían $65.5) de carne y tres de papas. Esta función se puede representar gráficamente de la siguiente manera


Gráfica 2

Gráfica 3
En la gráfica 3 se puede observar cómo se da la relación entre los bienes cuando son Giffen. El eje Y muestra el ingreso y el X la cantidad de alimento que se puede obtener. En esta gráfica se presenta que el límite presupuestal es 80. La cantidad de papas que se puede comprar es mayor, aunque suban de precio, que la cantidad de carne.
Al aumentar el precio de las papas, se prefería comprar más de éstas. Si el precio de las papas sube a $40.00, entonces esto conlleva a una disminución considerable del ingreso. Ahora, el consumidor solo puede comprar o dos kilos de papas, o un kilo y medio de papas y un kilo y medio de carne. Si las papas suben de precio a $45.00, el consumidor solo puede comprar un kilo y medio de papas y medio de carne. 
Nótese aquí que la utilidad de los bienes en esencial para que la paradoja de Giffen funcione.
Marshall ejemplificó como se da esta relación de utilidad en los bienes Giffen poniendo como ejemplo del pan y la harina en Inglaterra: 
“Como ha señalado Mr. Giffen, un aumento en el precio del pan genera una pérdida de recursos en las familias trabajadoras más pobres, y provoca un aumento en la utilidad marginal del dinero tales que obligan a dichas familias a recortar su consumo de carne y alimentos más caros. Siendo el pan todavía el alimento más barato al cual pueden acceder, las familias consumirán más del mismo”
Sin embargo, varios economistas han señalado que este ejemplo tiene varias inconsistencias. En primer lugar, porque muchos de los consumidores de papa en Irlanda también eran productores. Entonces, al mismo tiempo que se aumenta el precio, aumenta su ingreso y pueden comprar más de ese bien.
Así mismo, se ha señalado que si en Irlanda se vivía una escasez de papas (que era la que ocasionaba el alza de precios) entonces es ilógico que en el mercado se demanden más papas que antes de que se diera la escasez. Lo único que sucede es que las personas le dan más prioridad a las papas que a otros bienes, dándole un porcentaje mayor de su ingreso.
Como puede observarse, existe una gran dificultad para encontrar ejemplos de bienes que puedan ser considerados como Giffen. Ha habido intentos de explicarlo utilizando la economía experimental en ratas. Sin embargo, éstos experimentos (realizados en ratas) no arrojaron resultados consistentes y aplicables a la economía, ni a la teoría de los bienes Giffen.
Sin embargo, se ha encontrado en ciertas regiones de china una relación de bienes que podría considerarse como Giffen. En ciertas comunidades de escasos recursos, la dieta está constituida por arroz y carne. Siendo la carne un bien de lujo por ser más caro que el arroz. Es así las preferencias de los pobladores chinos hacen que éstos compren más carne frente un aumento en el ingreso. Sin embargo, éstas personas no pueden sobrevivir si únicamente consumen carne, ya que su ingesta calórica requiere del arroz.
Jensen y Miller demuestran que la relación en el consumo de los alimentos se dan limitados tanto a una utilidad para maximizar el gusto, pero también para mantener la supervivencia. Existen dos bienes, uno básico y otro de lujo. El bien básico es menos costoso que el bien de lujo, pero no da tantas calorías por unidad de moneda que el bien de lujo. Sin embargo, el sabor (y el gusto que representa para el consumidor) del bien de lujo es mayor al bien básico.
Es por esto que se prefiere el bien inferior aunque suba de precio. Dada la restricción presupuestal, los pobladores de éstas regiones de china no se pueden dar el lujo de sustituir su consumo de arroz por el consumo de carne, ya que ésta no cubrirá sus necesidades calóricas. 
Observaciones
Dadas las características de los bienes Giffen, me he puesto a pensar si las acciones de la bolsa de valores, los bonos del gobierno o las divisas extranjeras se pueden considerar como bienes Giffen. Comparando dos de éstos productos financieros dentro de las opciones de un inversionista. Se debería establecer la relación de utilidad dadas las preferencias del inversionista, quedando un bien que pueda considerarse como inferior. Esto se puede dar si el inversionista no quiere adquirir algún producto financiero que conlleve riesgo.
Sin embargo, si uno de estos productos financieros comienza a subir de precio, entonces el inversor considerará que es buen negocio comprarlo para revenderlo después. Por lo general, cuando uno de estos productos sube de precio sigue una tendencia similar a la alza durante cierto tiempo. Es por ello que se puede considerar revenderlo después a un precio más alto y así generar ganancias.
Este caso conlleva un análisis más complejo del que se necesita información tanto teórica como estadística. Dado que en el ejemplo anterior el inversor debe funcionar como consumidor tanto como productor, se debe investigar si los bienes Giffen se pueden dar en tal caso. Además, se necesita información empírica de las preferencias de los inversionistas en el mundo.
Conclusión
Los bienes Giffen desafían la teoría de la oferta y la demanda. Desafían, también, la lógica ya que no es coherente que alguien compre más de un bien si este aumenta de precio. Sin embargo, el ejemplo de China demuestra que algo así es posible, pero que se tienen que dar una serie de condiciones para que esto suceda. Se puede pensar que el ejemplo de china se puede aplicar en todas las sociedades de escasos recursos del planeta, pero una investigación más amplia es requerida.
La realización de este trabajo ha mostrado que en economía no solamente intervienen las relaciones matemáticas, sino que también las preferencias de las personas juegan un papel importante. Si no existiera la subjetividad de valores como gusto o sabor las personas simplemente consumirían lo que mayor valor calórico y nutrimental les proporcione a el precio más bajo. Entonces, las clasificaciones de bienes normales e inferiores desaparecerían.
Bibliografía
  • Atuesta, Bernardo. “Un recorrido por la paradoja del bien Giffen”. Facultad de economía de la Universidad del Rosario. Revisado el 3/6/10.
  • Dwayer, Herald &Cotton Lindsay. “Robert Giffen and the Irish Potato”. 2001.
  • Jensn, Tod, Nolan Miller et al. “Giffen behavior: theory and evidence” National Bureau of Economic Research. USA; 2007
  • Marshall, Alfred. “Principles of economics” Prometheus Books. USA; 1997
  • Mason, Roger. “Robert Giffen and the Giffen paradox”. Rowman & Littlefield. USA; 1989.
  • Nicholson, Walter . “Microeconomía intermedia y sus aplicaciones”. Cenage learning. México;2009
  • Solan school of managment y MIT. http://mit.ocw.universia.net/15.010/NR/rdonlyres/Global/Sloan-School-of-Management/15-010Fall-2004/4B875C06-FEBD-4FF8-B130-9C99A710E10C/0/nw_ext_dmnd_con.pdf

1 comentarios:

Adrián Ruiz dijo...

Me ha servido de gran ayuda, gracias.

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